Cuando alguien destapa algo increible: ¿celebramos o juzgamos?
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Muchas veces me he sentado a reflexionar sobre situaciones que pasan en Top Deck. Una de ellas es cuando un jugador destapa una carta de alto valor, ya sea emocional o financieramente hablando.
Me encanta ver a las personas felices revoloteando con su destape. Es increíble cuando alguien encuentra una chase card para su master collection, o cuando destapa una carta cara que, literalmente, le devuelve la inversión de años en el juego. Incluso ayudar a alguien a destapar una carta que llevaba tiempo buscando es algo que se siente simplemente maravilloso.
Pareciera que todo es color de rosas… pero no siempre lo es.
También hay casos en los que algunos jugadores odian ver a alguien —sobre todo si no les cae bien— teniendo suerte: ganando un torneo, llevándose “la carta cara” de la caja de boosters, o siendo quien se roba el momento.
Puedo entender el sentimiento de pérdida. Al final, tú o tu amigo no se llevaron esa carta. Pero, ¿eso es realmente suficiente para exponer a alguien al odio?
En mi caso personal, la cosa se siente aún más pesada. Soy dueño de tienda y, cuando me toca a mí encontrar una chase card, casi nunca viene acompañada de felicitaciones o buena vibra.
No quiero hacerme la víctima —no lo soy—. Somos los primeros a quienes nos llegan las promos y también tenemos acceso prioritario al producto. Eso es parte del deber con la comu.
Aun así, he intentado ser lo más claro y consistente posible con una política que siempre pone a la comunidad primero: acceso abierto tanto a productos promocionales como no promocionales, como dicta el manual.
Pero ese esfuerzo por ser transparentes y justos no siempre parece suficiente. El hate y los rumores siguen apareciendo: que si el uso de promos, que si ventajas en la prioridad, que si favoritismos invisibles.
Y me genera aún más dudas personales: después de todos estos años de esfuerzo, ¿seré yo, como fundador y dueño, parte de la comunidad?
Y ahí es donde la cosa deja de ser solo un tema de cartas… y se convierte en algo mucho más humano.
Aquí es donde me gustaría que tú mismo te hicieras estas preguntas:
¿Cómo te sientes cuando alguien no tan cercano a ti destapa algo increíble? ¿Cómo te sientes cuando lo hace un colaborador?
¿Y cuándo lo hace el dueño de una tienda?
Al final del día, esto no va solo de quién destapa la carta más cara. Va de cómo reaccionamos cuando la suerte no nos toca a nosotros.
Top Deck —y cualquier comunidad de TCG— existe porque compartimos pasiones: abrir sobres, competir, coleccionar y celebrar esos pequeños momentos de magia que solo el cartón puede dar. Cuando empezamos a convertir esos momentos en resentimiento, rumores o ataques, lo que se rompe... es la comunidad misma.
Yo seguiré apostando por la transparencia, por el acceso justo y por poner a la comunidad primero, incluso cuando eso no sea suficiente para atenuar las dudas o los comentarios. Porque prefiero construir algo sano, siempre.
Estaré abierto a responder las dudas de la comunidad sobre producto promocional o acceso anticipado. Pero, después de escribir esto, también quiero dejar todas esas políticas por escrito y accesibles para todos.
Y si algo me gustaría que recordáramos es esto:
La próxima vez que alguien destape una carta increíble —sea quien sea—, celebremos. Porque ese momento de felicidad no le quita nada a nadie… pero sí puede sumar mucho a todos.